Este verano, cuando el sol marca el ritmo de la temporada y el campo se llena de vida, en Colbún se revive una de las tradiciones ecuestres más representativas del país: la trilla a yegua suelta. Más que un deporte o una antigua faena agrícola, esta práctica es un encuentro comunitario donde historia, destreza y vida rural se reúnen en torno a una misma celebración.
La trilla a yegua suelta es un deporte ecuestre típico de Chile, practicado principalmente durante los meses de verano. Su objetivo es que una collera, integrada por huasos montados sobre caballos, guíe a las yeguas sueltas sobre el trigo extendido en la era, permitiendo separar el grano de la paja. La coordinación, el dominio del caballo y el trabajo en conjunto son fundamentales para el desarrollo de la trilla, reflejando el conocimiento transmitido por generaciones en el campo chileno.




En Colbún, esta actividad mantiene su carácter de fiesta costumbrista. Vecinos, familias y visitantes se reúnen alrededor del corral para presenciar la trilla, compartir comidas típicas, escuchar música y reencontrarse con tradiciones que forman parte de la identidad local. Es una instancia donde los más antiguos enseñan con la experiencia y los más jóvenes aprenden observando, fortaleciendo el vínculo con las raíces campesinas.
La jornada contó además con la presencia del Pedro Pablo Muñoz, alcalde de Colbún, cuya participación acompañó el desarrollo de esta tradicional actividad estival, en una instancia que reunió a la comunidad en torno a una de las expresiones más representativas del mundo rural.

El ambiente festivo fue amenizado por la música del Grupo Tigre de Parral, que animó la trilla con ritmos populares, aportando alegría y sentido comunitario a una jornada marcada por el encuentro, la tradición y la vida de campo.

Así, la trilla a yegua suelta en Colbún continúa siendo una postal viva del verano chileno, donde el pasado y el presente se encuentran para mantener vigente una tradición que sigue galopando fuerte en la identidad rural del país.